Teletrabajo: retos que se plantean tras el coronavirus

2 Publicado en Profesionales, Seguridad

En plena pandemia, el teletrabajo se ha convertido en una necesidad para evitar la propagación del virus y la supervivencia de las empresas. Antes del COVID-19, solo un 7% de ellas permitía el trabajo en remoto en Estados Unidos, según Pew Research, y ahora casi dos tercios de los estadounidenses están teletrabajando. En España, el porcentaje de teletrabajadores solo es del 7,5% frente a la media europea del 13%, según los datos de Eurostat recogidos en un informe del Banco de España, organismo que señala que un 30,6% de los empleos podría desarrollarse desde el domicilio.

A causa de esta adaptación obligada por la pandemia, cada vez más compañías se replantean la adopción del trabajo a distancia, sobre todo porque se ha constatado que no afecta para mal a la productividad, sino más bien al contrario. Twitter, por ejemplo, anunció recientemente que permitirá el teletrabajo para siempre a los empleados que así lo quieran voluntariamente. Otras empresas de Silicon Valley, como Google y Facebook, lo extenderán hasta final del año.

La digitalización como impulso

Pero no todas las empresas están preparadas para dar ese salto ni tecnológicamente ni por confianza, pese a las múltiples ventajas como la reducción de costes, el aumento de la productividad o la conciliación laboral, entre otras. Esto sucede sobre todo en las pymes que se han resistido a la digitalización. La pandemia ha puesto de manifiesto las carencias y les ha dado el empujón para dar el paso. De esta manera, se abre el camino a una implantación mixta, con la posibilidad de teletrabajar algunos días a la semana, algo ya habitual en grandes compañías.

Nuevas leyes para la adaptación

Además de la digitalización, las empresas deben estipular unas directrices para que el trabajo a distancia garantice los mismos derechos que el presencial sin que se alteren las condiciones en lo que se refiere a salud y seguridad laboral, cobertura de costes (conexión a internet, luz, mobiliario, consumibles…), horarios, etc.

La aceleración del teletrabajo por el coronavirus también está dando lugar a que algunos gobiernos anuncien nuevas legislaciones o se estén planteando desarrollarlas. En Italia, como medida para la conciliación familiar, una ley lo reconoce como un nuevo derecho para los que tengan un hijo menor de 14 años. En Alemania, se trata de un proyecto de ley para consolidarlo como un derecho para el trabajador más allá de la pandemia. La idea es que los trabajadores que puedan teletrabajar, opten por esta modalidad si así lo desean.

Transformación urbana, de las oficinas y de las viviendas

La reducción de la movilidad impuesta por el COVID-19 que ha impulsado el teletrabajo también podría cambiar el paisaje de las nuevas ciudades. Acudir a la oficina minimizando los riesgos y que así aumente la calidad de vida de la población hace quetomen relevancia proyectos como Ville Du Quart D’Heure (La ciudad de los quince minutos) que quiere transformar París. Grosso modo, este plan permite que todo lo que necesitemos se encuentre a 15 minutos de casa.

“¿Podría el coronavirus ser un catalizador para la descentralización? Tenemos estos enormes hospitales y personas que viven unas encima de las otras, pero que aún tienen que viajar largas distancias a través de la ciudad para llegar a ellos. La pandemia sugiere que deberíamos distribuir unidades más pequeñas, como hospitales y escuelas, en más tejido urbano y fortalecer los centros locales”, señala Wouter Vanstiphout, profesor de diseño como política en la Universidad Tecnológica de Delft en los Países Bajos, en The Guardian, que se pregunta: ¿habrá que rediseñar las oficinas para asegurar el distanciamiento social y las viviendas para acomodarlas al teletrabajo?

A medida que el trabajo remoto se vuelve más popular y para evitar la propagación del virus, las empresas también tendrán que adaptar sus espacios físicos. En algunos casos, reduciéndolos debido a un mayor número de teletrabajadores y en otros ampliándolos para mantener la distancia social. Una alternativa más: prescindir de ellos para ahorrar en alquiler y compensar el daño económico por la pandemia.

 

Fotos: picjumbo.com en PexelsAndrea Piacquadio en Pexels

 

Etiquetas: Nuevas tecnologías, Tecnología

2 respuestas a Teletrabajo: retos que se plantean tras el coronavirus

  1. carlos raul valdez dijo:

    Toda actividad sugiere un desafío. Y en seguros, hay una constante re-versión de nosotros mismos, todo el tiempo. Esta situación absolutamente impensada, y propia de una ficción aterrodora; nos coloca ante nuestros propios límites. Y, precisamente, a partir de nuestra superación y empuje y decisión de sobrevivir…y entender que, esta pesadilla anticipó esta forma de trabajo, con sus más y menos, y adaptarse es la única opción. En particular, soy productor de Vida, y este contexto me ha permitido conectarme desde otro lugar con las personas. Y, advierto, que será una tendencia, el interés y la curiosidad de este mercado absoltuamente nuevo en Argentina.

  2. Margarita Cuesta dijo:

    Es una modalidad que llegó para quedarse, sólo que su llegada violentas por la situación de la COVID-19 ahora hay que revisarla y adecuar la a través de contrato entre el empleador y el trabajador donde quedé clara responsabilidades, deberes y obligaciones de ambas partes. Tiene que ser una voluntad de gobierno, instituciones, organismos, dirigentes, significa un cambio de mentalidad y de modo de trabajar en función de objetivos y resultados, cambios en el control y seguimiento de las tareas, algo muy necesario en estos tiempos.

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